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¿Odia o ama las coles de Bruselas? ¡No dejan indiferentes!

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Las coles de Bruselas despiertan opiniones enfrentadas, para las que la ciencia tiene una explicación. Un estudio ha revelado que la percepción de su sabor depende de nuestros genes. Por ello algunas personas las aborrecen, mientras que otras las disfrutan con placer. Y si es de estas últimas, no puede perderse la receta que le proponemos, con la que obtendrá todos los beneficios saludables de estos pequeños arbolitos.

Las coles de Bruselas, pertenecientes a la familia de las Brassicaceae, es uno de esos alimentos ante los que es imposible mostrarse indiferente. O se ama o se odia. Y esto es algo que incluso ha confirmado la investigación científica.

Un estudio realizado en Estados Unidos reveló que el 25% de la población no percibe ningún sabor específico al probar esta verdura. Sin embargo, el otro 25% nota más el sabor amargo. Y, en el 50% restante de los casos, es probar este tipo de col y experimentar un sabor tan amargo que conlleva un profundo rechazo. (1)

Pero, ¿cómo puede el mismo alimento generar sensaciones tan opuestas?

La explicación, según esa investigación científica, estaría en los genes. Y es que algunas personas cuentan con un tipo específico de gen, denominado TAS2R32, que hace que, cuando nuestro organismo detecta alimentos especialmente amargos, esa amargura se intensifica.

Esto ocurre como una especie de mecanismo de defensa, ya que el sabor amargo también es común en sustancias tóxicas que pueden provocar una intoxicación alimentaria. De este modo, el gen TAS2R32 hace que ese sabor amargo se perciba aún más para así alertarnos del posible peligro.

Por esta razón las personas que tienen ese gen experimentan una aversión natural al sabor de las coles de Bruselas, ya desde su nacimiento. Un desagrado, por otro lado, que suele verse intensificado por el aroma tan fuerte que las caracteriza.

Ahora bien, ese aroma en concreto se debe a algunos de los nutrientes que contiene, que son de lo más beneficiosos para la salud. Y por esta razón le proponemos una receta que le ayudará a obtener todas sus propiedades.

Las coles de “los beneficios”

La col de Bruselas (Brassica oleracea) es un tipo de crucífera que debe su peculiar nombre a su lugar de origen. Se trata de una verdura relativamente reciente (sus primeras descripciones aparecen en los libros de botánica de inicios del s. XIX) que comenzó a cultivarse en Bruselas, y de ahí se exportó al resto del continente europeo.

Entre sus propiedades, como la mayoría de verduras, destaca por ser muy rica en fibra. Y esto favorece el tránsito intestinal y ayuda a controlar la glucemia (algo muy beneficioso en caso de diabetes), así como el nivel de colesterol.

Asimismo, aporta vitamina B9 (o ácido fólico), esencial para la síntesis del ADN, y vitamina C, antioxidante por excelencia. Y dentro del campo de los minerales destaca su riqueza en potasio, que favorece la función de los nervios y la contracción muscular, siendo un nutriente cardioprotector de referencia.

También es muy rico en betacarotenos, un pigmento presente en todos los tipos de coles, que destaca por unas propiedades antioxidantes que, entre otras cosas, mantienen una buena salud ocular.

Por último, están los glucosinolatos (sinigrina y progoitrina) a los que debemos su particular aroma, tan intenso. Pero, como decíamos, también son los responsables de algunas de sus propiedades más beneficiosas para la salud.

Y es que estos compuestos ayudan a la planta a defenderse de insectos y patógenos. Y ya dentro del cuerpo humano, al consumirlos, se han estudiado por su potencial efecto antimicrobiano, además de posibles propiedades anticancerígenas. (2)

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Ahora bien, si pese a la cantidad de beneficios que ofrece, sigue sin convencerle lo de añadir coles de Bruselas a sus platos, le animamos a que pruebe la siguiente receta.

Receta de coles de Bruselas salteadas al estilo indio

Si combina los siguientes ingredientes, el sabor tan amargo de las coles de Bruselas quedará camuflado. Así solo se quedará con sus beneficios, además de los que aportan el resto de ingredientes:

  • 500 g de coles de Bruselas.
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
  • 1 cucharada de mostaza.
  • 1 cucharada de curry.
  • 2 cebollas.
  • 4 dientes de ajo.
  • 1 cucharadita de pimentón dulce molido.
  • 1 cucharadita de cúrcuma.
  • 1 cucharadita de jengibre rallado.
  • 1 lima.

Elaboración:

Primero, limpie las coles de Bruselas retirando las hojas que puedan estar dañadas y lávelas bien. Córtelas en finas rodajas.

Por otro lado, caliente el aceite virgen extra en una sartén, pero sin que llegue al punto de humeo (se estarían perdiendo las propiedades de este “oro líquido”) y agregue los granos de mostaza. Después añada el curry y mézclelo todo bien.

A continuación, pele y pique finamente la cebolla, incorporándola a la sartén y sofriéndola durante 5 minutos. Añada el ajo, la cúrcuma y el jengibre, todo picado finamente, y el pimentón dulce. Remueva bien hasta que todos los ingredientes estén bien mezclados.

Ya solo queda agregar las coles de Bruselas, añadiendo un vaso de agua a la mezcla, y cocinando a fuego medio durante unos 20 minutos. Hasta que las coles queden bien tiernas.

Por último, añada un chorrito del zumo de la lima, un poquito de sal, y sírvase caliente.

¡Buen provecho!

Fuentes

  1. Bartoshuk LM. “Comparing sensory experiences across individuals: recent psychophysical advances illuminate genetic variation in taste perception”. Chem Senses. 2000.
  2. M. Traka and R. Mithen. “Glucosinolates, isothiocyanates and human health”. Phytochemistry Reviews. 2009.

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